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      ENTREVISTAS


 
Antonio Rodriguez Lopez *

Site. ¿Por qué tiene usted tanto interés en la humildad en las empresas?

Antonio Rodríguez.
En primer lugar, estudiando la ética empresarial me atrae más estudiar lo positivo, lo que funciona bien, que lo negativo, lo corrupto. Personalmente, con todo respeto para otras opciones, prefiero estudiar las virtudes sobre las cuales se fundamentan las organizaciones. Pienso, en general, que los empresarios sin comportamiento ético no tienen la excusa de la ignorancia. Saben perfectamente qué es lo correcto y lo incorrecto. Saben lo que deberían hacer, pero no lo hacen. El problema, en mi opinión, es falta de virtudes. Con un ejemplo no empresarial creo que la idea quedará muy clara. Hay muchas personas obesas, saben que tener grasa no es bueno para la salud, saben que deberían hacer dieta, saben que ciertos alimentos son especialmente perjudiciales para la obesidad, pero pasan ante una heladería y no pueden resistir la tentación de entrar a saborear un delicioso helado rebosando grasas. El problema en estas personas no es ignorancia sino falta de carácter, poca virtud de la templanza.

Site. Hay muchas virtudes, ¿a qué se debe su preferencia por la humildad?

Antonio Rodríguez.
El trabajo de consultor me ha permitido conocer algunas empresas en las que deliberadamente se busca la humildad. La primera fue precisamente una empresa brasileña. Ahora conozco muchas más. Al principio esto me sorprendió mucho. Lo interesante es que estas empresas hacen probablemente menos ruido que otras, pero obtienen unos resultados empresariales mucho más importantes. Me atrae especialmente el hecho de que la humildad sea una virtud estratégica, es decir que apoya las ventajas competitivas de las empresas.

Site. Es posible que existan algunos casos, pero realmente suena como si humildad y negocios fueran palabras contrapuestas.

Antonio Rodríguez.
No es la primera vez que recibo este comentario, es una reacción común cuando hablo de mi interés en investigar sobre humildad en las empresas. Sin embargo, esta imagen de la humildad no corresponde a su real importancia. De hecho el interés por la humildad en las organizaciones está en ascenso. Jim Collins, muy conocido por escribir bestsellers como Built to last y Good to great, publicó en el 2002 Level 5 leadership, que se ha convertido también en otro éxito. En esta investigación ha descubierto que en las empresas han tenido el mayor éxito sostenido por décadas después de una profunda transformación tenían en común que sus líderes eran extraordinariamente humildes. Desde luego, no es la única cualidad que Collins ha descubierto en su investigación, pero es común a todos los líderes excepcionales que ha estudiado. Todavía no es mucho, pero el esfuerzo por estudiar la humildad en las organizaciones está atrayendo a un creciente número de académicos y empresarios.

Site. El mundo de los negocios se mueve por las fuerzas de la competencia y la eficiencia, no se comprende muy bien que una persona humilde pueda tener éxito en un ambiente en el que se lucha sin tregua.

Antonio Rodríguez.
Una de las dificultades que he encontrado en la investigación sobre humildad es que su significado puede ser diferente en ciertos ambientes. Para muchas personas, el concepto de humildad se confunde con humillación, abajamiento, autonegación, sumisión. Eso sin contar que, en algunos idiomas, se dice que una persona es humilde cuando se quiere decir que es pobre. Por eso no puede extrañar que humildad y competitividad suenen contradictorios, y que un presidente corporativo humilde resulte más extraño que un vegetariano dirigiendo una granja de cerdos. Quizá algunas personas se ofenderían si les calificaran de humildes. Sin embargo, esto es un error. Tiene que ser un error porque la humildad, como virtud, es un bien deseable, de lo contrario no sería virtud.

Site. ¿Cómo sería más adecuado entender la virtud de la humildad?

Antonio Rodríguez.
Las mejores definiciones que he encontrado -no son originales mías-se refieren a la humildad como la virtud que da a quien la tiene una correcta perspectiva de sí mismo respecto al mundo que le rodea. En efecto, es cuestión de perspectiva. Napoleón se volvió soberbio cuando perdió esa perspectiva y se creyó el invencible dueño del mundo. Si Einstein hubiera dicho "Yo he sido uno de los mejores físicos del siglo XX," algunas personas podrían sospechar que le faltaba humildad, sin embargo de tal frase no se puede deducir eso, ya que simplemente expone un hecho. Si Einstein hubiera dicho "Mis aportaciones a la física no tienen ninguna importancia" algunas personas pensarían que tenía mucha humildad, sin embargo tampoco se puede deducir eso, ya que la frase está notoriamente errada. Einstein pudo (si es que lo dijo, todo esto es una suposición) decir que sus aportes a la física lo colocaban como uno de los mejores científicos de todos los tiempos, sin faltar a la verdad ni a la humildad, siempre que se diera cuenta de que él debía su éxito a muchos trabajos previos, que habían hecho avanzar la ciencia hasta donde él tomó el relevo; siempre que reconociera que sus teorías no eran la verdad suprema intocable, ya que estaban sujetas a revisiones y mejoras por parte de futuras generaciones de científicos que superarían sus logros. Si Einstein se daba cuenta de todo esto y a la vez reconocía que debía gratitud a todos los que le habían ayudado, desde sus padres y profesores, hasta colaboradores y críticos, sin creerse un ser dotado de poderes y privilegios sobre el resto de los mortales, entonces podemos concluir que Einstein tenía una perspectiva de sí mismo bastante correcta, y por lo tanto era una persona humilde, según esta suposición. Se puede ser pobre o fracasado sin ser humilde. Ya que la humildad es cuestión de perspectiva y no de estatus social.

Site ¿De qué manera puede la humildad contribuir al éxito de un líder que tiene que manejar tensiones sindicales, exigencias de los acreedores y accionistas, corrupción del entorno, competencia global y clientes con expectativas crecientes?

Antonio Rodríguez.
Cuando alguien tiene esta correcta perspectiva está más capacitado para desarrollar una serie de comportamientos que son esenciales para todo trabajo directivo. Yo he identificado los siguientes comportamientos asociados a la humildad:
1. Está abierto a nuevos paradigmas
2. Desea aprender de otros, acepta sus limitaciones y busca el apoyo de otros.
3. Reconoce y corrige los propios errores, acepta las críticas.
4. No descarga su responsabilidad echando la culpa a otros
5. Acepta el fracaso con pragmatismo
6. Acepta el éxito con sencillez. No considera que el éxito se debe a él exclusivamente, sino también a sus colaboradores y otros agentes.
7. Pide consejo
8. Forma a otros para que sean capaces de hacerlo mejor que él.
9. Respeta a los demás
10. Desea servir
11. Evita el protagonismo
12. Comparte los reconocimientos
13. Resiste la adulación
14. Evita la autocomplacencia
15. Es austero y ahorrador
Cualquiera de estos 15 comportamientos proceden de la correcta perspectiva de uno mismo. Creo que la mayoría aceptará que estos comportamientos ayudan a manejar correctamente cualquiera de los problemas de los líderes actuales, sean los que usted expone en su pregunta u otros.

Site. ¿Cómo se explica usted que haya personas que tienen enorme éxito y sin embargo son tan poco humildes?

Antonio Rodríguez.
En primer lugar, la humildad es una virtud que admite graduaciones. Si es cuestión de correcta perspectiva de uno mismo, habrá quien la tendrá más correcta o menos correcta que otros, pero todos tienen una cierta perspectiva, aunque sea en grado mínimo, correcta. No puedo imaginarme a alguien con humildad cero. No creo que exista nadie así. Como tampoco hay nadie con una perfecta humildad. Entiendo que cuanto menor sea el grado de humildad puede ser más difícil tener éxito dirigiendo un negocio. Igual que cuanto mayor sea el grado de humildad será más fácil tener éxito en un negocio. Basta revisar una vez más la lista de los 15 comportamientos para darse cuenta de que todos ellos cooperan con el éxito. En segundo lugar, la humildad es un requisito importante para los líderes exitosos, pero no el único. Para lograr el éxito no basta con ser humilde, o dicho de otra forma, se puede ser humilde y fracasar. No hay que olvidar, por ejemplo, el factor suerte. En conclusión y respondiendo directamente a la pregunta, diría que una persona de éxito, aunque no lo parezca, muy probablemente tiene un nivel de humildad bastante razonable, aunque no sea alto. Puede que en algunos de los 15 comportamientos mencionados tenga una pésima evaluación, pero no en todos. Seguro que en algunos tiene una evaluación muy buena. De no ser así, simplemente calificaría su éxito como fugaz. De hecho, garantizo el fracaso a quien sea desastroso en todos los 15 comportamientos.

Site. Cerremos esta entrevista preguntando cómo se puede cultivar y mejorar la virtud de la humildad.

Antonio Rodríguez.
A nivel individual, es necesario que cada persona busque referencias externas para tener esa perspectiva correcta que decía. No somos buenos autoevaluándonos, por eso conviene buscar el consejo de personas confiables, para que nos digan cómo actuamos, para que nos critiquen honestamente, para que eleven nuestra autoestima o bajen nuestra autoexaltación. En el nivel corporativo, hay culturas que de forma directa o indirecta favorecen la humildad. Cada una lo hace a su manera, basta que con que una organización quiera fomentar la humildad y encontrará métodos originales para hacerlo. Finalmente, esta virtud tiene que ser educada constantemente, pues hay muchos aspectos en la actividad personal y corporativa que la afectan a lo largo de toda la vida. Por ejemplo, el éxito o el fracaso, son dos situaciones personales u organizacionales que aparecen con frecuencia y que requieren un alto grado de humildad para no perder la perspectiva de la realidad.

 

Antonio Rodriguez Lopez es un investigador/consultor independiente, que vive en Houston, Texas. Sus intereses están concentrados en las áreas de virtudes estratégicas, liderazgo y creatividad. Es uno de los miembros fundadores de la Asociación Latinoamericana para la Ética, los negocios y la Economía (ALENE). Es también miembro del direcorio de STVDIVM, empresa de formación y desarrollo localizada en Ecuador. Entre sus anteriores trabajos figura haber sido uno de los fundadores, Director Académico y profesor del IDE, escuela de negocios del Ecuador.
15/10/2004


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